Si esperas a que la fecha se te eche encima, es muy probable que veas como comienzan a subir los precios con respecto al resto del año. En el caso del pescado y el marisco es en el que más se aprecia, debido a que es un plató que no puede faltar en esta época del año.

Para que esto no te ocurra, te recomendamos anticiparte y comprar los ingredientes que vayas a utilizar con suficiente tiempo de antelación. De este modo, tu cesta de la compra tendrá un valor bastante más bajo a si lo compras los días previos.

Y no te preocupes de que aún queden varias semanas, porque puedes congelar pescado y marisco para que se conserven perfectamente hasta el día que quieras.

 

El marisco gallego, el ingrediente estrella en navidad

Las comidas y cenas de navidad, son sinónimo de reuniones familiares y momentos especiales. Ante tal ocasión, el anfitrión espera sorprender a sus invitados a través del paladar 

El marisco gallego, es una prueba de ello. Langostinos, percebes o gambas son algunos de los platos que suelen inaugurar las cenas navideñas.

Si vas a recibir muchos invitados, puedes ahorrar tiempo y comprar el marisco ya preparado con anterioridad. De esta forma tan sólo que tendrás que congelar marisco cocido tras hacer la compra y sacarlo del congelador unas cuantas horas antes de que lo cocines para tus invitados.

Sin embargo, si eres de los que te gusta calcular el punto de sal de tus platos, puedes comprar y congelar marisco fresco. La única diferencia respecto al que está cocido es el tiempo, ya que cuando se descongele lo tendrás que poner a hervir.

langostinos congelados

 

¿Cómo congelar percebes?

A diferencia de las gambas o los langostinos, que se pueden congelar tanto crudos como cocidos, los clientes desconocen la forma para conservar los percebes en el congelador.

El procedimiento es sencillo, tan solo tendrás que cubrir con papel de plástico los percebes frescos siempre antes de congelar. Debes asegurarte de que están bien tapados para evitar que entré aire en el film.

Este mismo proceso sirve para congelar bivalvos (almejas, mejillones o navajas).

congelar percebes

 

El pescado salvaje, plato principal en los menús navideños  

Otro de los ingredientes estrella durante la navidad, es el pescado. Al igual que sucede con el marisco, su precio sube desorbitadamente cuando está próxima la navidad debido a la masiva demanda del producto.

Por eso, es conveniente aprovechar el mes de noviembre para comprar el pescado que vayas a cocinar y guardarlo en el congelador para utilizar a finales de año.

Congelar pescado

 

¿Cómo congelar pescado salvaje?

Una vez que has adquirido la pieza de pescado, debes limpiarla a fondo porque no se puede congelar pescado sin limpiar. 

Para ello, hay que abrir el animal y retirar todas las tripas y restos de suciedad que pueda tener. También es recomendable quitar la cabeza y la espina, aunque eso lo puedes reutilizar en una sopa de pescado. 

Respecto a la carne de pescado, tras haberla limpiado, hay que pasarla por agua de mar. Si no tienes, con poner en un bol agua y sal serviría.

Escurrimos y lo secamos con un paño. Cuando esté completamente seco,  colocamos el pescado en una fuente y lo cubrimos con papel film. Es importante asegurarse que no entra nada de aire porque se nos podría estropear.

Para descongelarlo, al igual que con el marisco, hay que sacarlo del congelador para ponerlo en la nevera 24 horas antes de cocinarlo.

Tras hacer la receta si te ha sobrado comida, no te preocupes porque se puede congelar pescado descongelado y cocinado.

 

¿Cómo afecta el anisakis al pescado?

Este parásito se suele encontrar en las vísceras de los pescados crudos, por esta razón es importantísimo limpiar y congelar al animal durante al menos 24 horas para erradicar la bacteria.

En el congelador debe estar a una temperatura de -20 º, mientras que cuando lo cocinemos debemos hacerlo a más de 60 grados.

pescado congelado shushi

No realizar este proceso, puede provocar la aparición de enfermedades en la persona que lo consume. Esto ocurre sobre todo con el sushi, que se caracteriza por su consumo crudo. 

Sin embargo, esto no afecta a todos los pescados. Aquellos que provienen de ríos o piscifactorías, no suelen contener el anisakis.